Periódico "El Raval"

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martes, 14 de junio de 2016

"Memoria y Reconcialiación" Mª José Hernando. Psicóloga

Todo ser humano ha vivido episodios que desearía no haber vivido. Episodios dolorosos que han dejado un registro en nuestra memoria. A veces han sido accidentes imprevistos, otras han sido traiciones de otras personas, otras fracasos, desilusiones graves, enfermedades, pérdidas dolorosas...

Cada acontecimiento de nuestra vida deja una huella en la memoria. Pero, contrariamente a lo que suele pensarse, esos episodios no quedan registrados solamente en imágenes. Quedan, sobre todo, gravados en forma de registros emocionales.

Tenemos que tener en cuenta que nuestra memoria actúa no solo como un «almacén de imágenes» de nuestro pasado. Nuestra memeoria es como un gran filtro en el que cada nueva experiencia deja un poso, agradable o desagradable, pero un poso que queda ahí y que será activado constantemente cada vez que una nueva vivencia atraviese ese filtro.

Pongamos un ejemplo. Imaginemos una persona que ha sido torturada con un encendedor. ¿Creen ustedes que esa persona percibirá los encendedores de la misma forma que cualquier otra persona que no haya pasado por esa misma experiencia?. Seguro que no.

Teniendo eso en cuenta, la cuestión es qué hacer con los recuerdos que nos hacen daño, con nuestros fracasos y frustraciones, con nuestras heridas más profundas. Es evidente que recrearnos en ellos no nos va a ayudar a vivir mejor lo que resta del camino. Que serán una carga que llevaremos en nuestro interior.

La reconciliación con el pasado aparace entonces como una «tarea de limpieza» sumamente importante para seguir avanzando con mayor libertad, con mayor firmeza, con más libertad y, probabalemente, con más posibilidades de ser felices.

¿Conoces tus heridas? ¿Conoces el contenido de tu propia mochila? Probabalemente sí. Aunque es posible que algunas se hayan incrustado tanto en tí que apenas las notes...lo cual no quiere decir que no estén tiñendo todo lo que vives del color de aquel dolor.

Afrontar la tarea de limpieza no es fácil. Algunas cosas están muy incrustadas y, como toda tarea penosa, la tendencia es a postponerla. Pero eso solo alarga en el tiempo el problema. Tarde o temprano deberíamos revisar nuestra memoria, revisar los recuerdos que más dolor nos produjeron y tratar de eliminar la carga negativa que dejaron en nuestro interior. A eso se llama «reconciliación con el pasado».

Si quieres ser más feliz, reconciliate con tu pasado. Limpia tu memoria

domingo, 5 de junio de 2016

El IBEX 35 propone. El ciudadano dispone. Editorial de "El Raval" junio 2016

Como todo el mundo sabe, este mes estamos convocados de nuevo a las urnas para unas elecciones generales que, aunque próximas en el tiempo, se presentan con importantes diferencias respecto a las de diciembre pasado cuando a las nuevas formaciones solo se las medía por los resultados más o menos manipulados de las encuestas que se publicaron en los meses anteriores. Ahora ya tenemos el dato real de los votos obtenidos, las promesas hechas y los pactos o no pactos firmados tras aquellas elecciones. Y tenemos las reacciones de los poderes fácticos tras los resultados...

Tradicionalmente se ha dicho que España es un país en el que el gran caladero de votos se sitúa en el centro político y durante años hemos visto como los dos grandes (PP y PSOE) hacían maniobras para ocupar ese espacio. Pero la llegada de dos nuevos partidos y, sobre todo la dureza de la crisis, nos hacen pensar que esa teoría puede haber quedado obsoleta. En nuestra opinión, paralelamente al descenso de la clase media, el voto del espacio de centro se ha ido vaciando significativamente. La sociedad se ha polarizado más y los esquemas del «conformismo democrático» vivido en estos 40 años de democracia no  pueden ser aplicados en estos momentos de indiganción por la corrupción, la pérdida del poder adquisitivo de un gran sector de la ciudadanía, los trabajos basura y los datos económicos espeluznantes. Que se llegue a estar cuestionando la posibilidad de cobrar pensiones en el futuro, puede que sea la gota que colma el vaso.

Los ciudadanos ya no creen que gane quien gane las cosas cambiarán más bien poco. Ahora hay sobre la mesa mucha más información y una mirada más atenta. La sociedad se ha politizado porque los políticos han hecho que la vida de las personas cambie. Radicalmente en muchos casos.

Por todo eso, pensamos que en estas eleciciones va a existir un «jugador externo» que podría determinar el balance final de los resultados electorales. Nos referimos al IBEX 35.

Los movimientos post-electorales tras el 20 de diciembre han dejado claro que hay tres partidos que el IBEX 35 acepta como parte del metabolismo político: PP, PSOE y Ciudadanos, y otro, Unidos Podemos, al que esos poderes económicos no quieren ver ni en pintura. La victoria de cualquiera de los tres primeros no plantea ningún problema a las empresas que integran el IBEX 35. La de Unidos Podemos, sin embargo, es asociada por los grandes poderes financieros a todo tipo de amenazas apocalípticas. «Miren Venezuela!» nos dicen. «Los mercados nos penalizarán!» «La economía se hundirá!» Pero claro...

La ciudadanía ya sabe que el IBEX 35 está formado por las empresas con más peso en la bolsa española. Ya sabe que en el IBEX 35 están los bancos que compraron a bajo precio las Cajas que hubo que rescatar con dinero público tras sus infinitos desmanes, en muchos casos vinculados a los intereses de partidos políticos instalados en el poder. La ciudadanía sabe que en el IBEX 35 están las grandes constructoras que dispararon sus beneficios con el boom del ladrillo a costa de poner las viviendas a precio inalcanzable y esquilmaron los recursos con obras faraónicas cargadas de sobrecostes asociados a la corrupción de las tramas cuyos nombres todos conocemos. La ciudadanía sabe que en el IBEX 35 están las empresas energéticas cuyos consejos de administración se han llenado de ex-políticos que cobran sueldos astronómicos en pago a favores recibidos. Y la ciudadanía sabe que los grandes medios de comunicación están controlados por empresas del IBEX 35 y, por tanto, sus mensajes están cargados de intereses y, por tanto, de sospecha.

Así que cuando el IBEX 35 señala, su dedo acusador se vuelve en contra. Una gran parte de la ciudadanía se dice a sí msima que si los principales causantes de la crisis dicen que PP, PSOE y Ciudadanos son aceptables en las diferentes combinaciones (incluso que es deseable un gran pacto entre ellos) pero que Unidos Podemos es la amenaza, lo más probable es que esa ciudadanía castigada por la crisis e indignada por los manejos de políticos y poderes financieros, interprete que sus intereses, los de los ciudadanos, sean justo los contrarios a los del IBEX 35. 

El día 26J toca votar. No falten a la cita. Su voz es decisiva. Ya veremos que sucede después... 

"El Raval" Junio 2016. Número 266

domingo, 8 de mayo de 2016

"EL SUSTO". María José Hernando. Psicóloga

Toda persona transita por la vida como si ésta fuera un camino en el que descubrimos distintos paisajes y atravesamos por distintas situaciones. También se suele utilizar mucho la imagen de un río, con tramos apacibles y otros de rápidos peligrosos. Da igual la metáfora que utilicemos, la idea es la misma: la vida transcurre, avanza, atravesando momentos buenos y momentos malos. Es así desde que tenemos conciencia de que vivimos hasta que exhalamos nuestro último aliento. 

A lo largo de ella afrontamos dificultades de todo tipo. Hay dificultades económicas, sociales, intelectuales, emocionales e incluso de tipo vegetativo. Afrontamos problemas de salud, pérdidas dolorosas, decepciones, frustraciones, traiciones... Y en todas esas dificultades tratamos de salir adelante de la mejor manera posible con los recursos y potencialidades que también vamos adquiriendo en el camino.

Pero hay un punto, una situación, un momento en la vida en el que algunas personas se enfrentan a lo que podríamos llamar «el susto». Un momento en el que no sabemos cómo actuar, como salir adelante. Es un momento en el que sentimos que la situación nos sobrepasa, en la que tememos que vamos a perder el control, que no seremos capaces de reconducir.

Es una situación agobiante, llena de angustia y ansiedad. Y sobre todo, muy solitaria, muy íntima, muy personal. Si no la han vivido, mejor. Si la han vivido, saben de qué les hablo.

Por mi profesión, me encuentro muchas veces con personas que la están viviendo. Llegan a la consulta en busca de ayuda cuando ya no encuentran otra solución mejor. Son personas que se sienten un poco avergonzadas, como si el no poder encontrar una salida por sí mismos fuera una muestra de su debilidad, de su incompetencia. Y sufren. Es un sufrimiento sordo, silencioso, interior. Al principio no lo muestran. Se protegen de mi «mirada» y miden e incluso «maquillan» su relato en una especie de reflejo de justificación.

Pero enseguida comprenden, o les hago comprender, que no es necesario todo eso. Nadie les va a juzgar. Han llegado porque necesitan ayuda y ayuda es lo que recibirán. Y buscar ayuda no es signo de nada negativo, es solo una manifestación muy explícita de su deseo de mejorar. ¿Qué reproche puede tener el deseo de mejorar? Ninguno. ¡Todo lo contrario! No hay nada más humano que el deseo de mejorar y el esfuerzo por encontrar ayuda para hacerlo es encomiable.

No lo dude. No se haga líos. Si está viviendo una situación así, si siente ese «susto», no se avergúence por buscar ayuda. Es lo mejor que puede hacer. Es lo más inteligente, lo más eficaz y lo más respetable. Nadie puede ser especialista en todo. Cuando el problema es específico, lo mejor es buscar la ayuda de un especialista en esa materia. ¿No cree?

La vivienda y los apartamentos turísticos. Editorial de "El Raval" Mayo 2016

Una ciudad es un agrupamiento de seres humanos que deciden desarrollar sus vidas en un mismo lugar. Esos seres humanos tienen un proyecto vital, unas imágenes de futuro, unos anhelos, unas aspiraciones. Para desarrollar sus proyectos vitales necesitan una vivienda y unos servicios. Si quisieran vivir alejados de los demás, no elegirían vivir en una ciudad. Así que buscan una vivienda en la que residir, la eligen de acuerdo a criterios personales muy diversos, pero sobre todo, la eligen pensando en que será un instrumento adecuado para desarrollar su proyecto vital. Y según sus posibilidades, y las posibilidades que les da el mercado, la compran o la alquilan. La vivienda es algo tan importante para el desarrollo de un proyecto vital humano que incluso se considera un derecho fundamental. Pero la vivienda no es lo único que necesitan. Por eso, además de la vivienda propiamente dicha, tienen muy en cuenta a los vecinos que tendrán alrededor y también los servicios cercanos: comercios, colegios, centros médicos, espacios y parques etc. Y, para que todo ese entramado funcione correctamente, eligen a unos representantes que se encarguen de ello.

Para dotar del número de viviendas necesarias se construyen «edificios de viviendas». Son edificios pensados para que las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales en ellos. Además, se  construyen otros edificios específicamente destinados a servicios: hospitales, colegios, oficinas, etc. Y para quienes vienen de visita a una ciudad, ya sea por motivos turísticos o por cuestiones de trabajo, se construyen otros edificios a los que llamamos «hoteles». Son edificios independientes de los edificios destinados a la vivienda, son específicos y cumplen su función. Pero...

Pero en Barcelona, hace algunos años, unos pocos propietarios de viviendas, vieron una posibilidad de hacer negocio con viviendas que habían adquirido como inversión. Ya no les era suficiente con el mercado de alquiler convencional. Querían más beneficio. Y les salió bien. Así que otros propietarios decidieron hacer lo mismo. Fueron tantos que hasta se convirtieron en una competencia para el negocio de los hoteles. Sí, esos otros «edificios específicos» pensados para acoger a los visitantes de la ciudad sin interferir en la convivencia de las comunidades de vecinos.

Algunos hoteleros, entonces, pensaron que en lugar de invertir en «hoteles de apartamentos» podría ser mejor idea sumarse al negocio de los apartamentos turísticos y empezaron a invertir también en la compra de pisos vacíos o de edificios de viviendas para destinarlos al alquiler turístico. Finalmente, hasta los más reacios propietarios de pisos pensaron que si no entraban en el negocio serían una especie de «tontos» que dejaban escapar una buena posibilidad. Y ahí la cosa se descontroló totalmente...

Los apartamentos turísticos no son como los hoteles. No son edificios específicos. Están entreverados en los edifcios de vecinos, empujan los precios de los alquileres hacia arriba hasta expulsar a los vecinos tradicionales de sus barrios y de sus ámbitos de relación. Generan inseguridad en las comunidades porque el cambio constante de ocupantes impide que se establezcan las reglas básicas de convivencia. Generan molestias porque las necesidades de los residentes habituales no tienen nada que ver con las aspiraciones de los visitantes ocasionales. Los apartamentos turísticos son lo más parecido que hay a una infección que afecta a nuestros barrios.

Y por mucho que se meta en el mismo saco del turismo a hoteles y apartamentos turísticos, su repercusión en la vida vecinal no tiene nada que ver. Los hoteles generan puestos de trabajo directos e indirectos, los apartamentos turísticos solo el beneficio de especuladores. Los hoteles son fácilmente controlables y su ubicación puede ponerse al servicio de las necesidades de la ciudad, los apartamentos turisticos todo lo contrario. Los hoteles no tienen un impacto relevante en el mercado de alquiler, los apartamentos turísticos contaminan ese mercado en perjuicio de los vecinos.

Es responsabilidad de nuestros representantes electos poner fin a esta infección. Los apartamentos turísticos deben ser prohibidos sin más. Todos ellos sin excepción. Incluso los ubicados en un edificio sin vecinos, que para eso ya se invetaron los «aparthoteles». Si los anteriores gobiernos de la ciudad los permitieron merecen nuestra crítica, pero los actuales deben tener la valentía de acabar con ellos. Son la mayor amenaza de la ciudad y ellos han sido elegidos para algo. Atrévanse!