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martes, 18 de mayo de 2010

PAÑUELOS Y LIBERTADES
Quienes tengan edad para ello recordrán que en los años de la transición, tras la dictadura franquista, en aquellos años en los que se hablaba de libertad y los ciudadanos se sentían comprometidos con la construcción de un país alejadode la represión, la imposición y la intolerancia, se hizo muy popular una frase:«No estoy de acuerdo con tus ideas, pero lucharé siempre por tu derechoa expresarlas libremente».

El caso de la adolescente que es expulsada de su instituto por empecinarse en llevar un símbolo de las ideas religiosas con las que se siente comprometida no es, como se ha pretendido plantear, un caso de «normativa del centro escolar»,es un ejercicio de hipocresía, es un caso de represión, es un acto de coacción y, probablemente, una muestra de
xenofobia.

Se dice que en la escuela pública no debe haber símbolos religiosos. Y eso está bien. En la escuela no se debe educar en una determinada creencia religiosa sino preparar a los alumnos para tener las bases que luego les servirán, entre otras cosas, para madurar sus propias ideas y creencias. Eso significa que no debe haber crucifijos, ni minutos de oración, ni catequesis, ni, por supuesto, elementos semejantes de otras religiones. Aún así, en la escuela pública española hay innumerables elementos de la religión católica presentes en cada curso.Las vacaciones se hacen coincidir (y se nombran) con fiestas católicas: Navidad,Semana Santa, La Inmaculada...etc. También son habituales las representacionesde belenes con niños ataviados imitando a los iconos cristianos. Y cuando padres identificados con los criterios de una escuela pública sin símbolos religiosos levantan su voz contra todos esos elementos católicos se les tapa la boca con el argumento de la tradición. Ay, ¡cuántas veces se utiliza la tradición para justificar con ella lo que la razón no puede justificar!!. Ahí está la hipocresía en el caso del pañuelo.

La adolescencia es el tiempo de la rebeldía y también el de la afirmación de una identidad propia en el mundo social. Es el momento en el que chicos y chicas se alinean en torno a grupos sociales: raperos, rockeros, emos, grunges,góticos... grupos sociales con los que se identifican por ideas, por estética, por posición ante el mundo. Y para identificarse utilizan símbolos externos,cortes de pelo, prendas determinadas, objetos. Algunos se tatúan y/o se perforanla piel. Y son libres de hacerlo y de ir así identificados a la escuela porque aellos no se les puede aplicar la normas creadas para la escuela pública, porque ellos no son los educadores, son los educandos. A ellos lo que corresponde aplicarles son las normas de la libertad personal para pensar libremente respetando el derecho de los demás a pensar distinto, las leyes de convivencia entre las cuales no figura que haya ofensa a nadie por el hecho de exhibir ideas legales a través de elementos simbólicos. El pañuelo, la cruz en el pecho, el pañuelo palestino, los cortes de pelo espectaculares y llamativos y los demás símbolos que muchos adolescentes llevan, no ofenden, ni molestan, ni impiden nada a nadie dentro de un aula, porque son símbolos de ideas legales, aceptadaspor la ley, sean mayoritarias o minoritarias. Distinto sería si utilizaran, por ejemplo,símbolos nazis que incitan al odio racial, delito tipificado en el código penal.
Pero aún estamos por ver un expulsado por llevar tatuajes nazis. Expulsar a una adolescente por expresar, a través de su imagen, ideas personales, que la ley acepta en nuestro país, es un acto de represión, se mire como se mire. Y ninguna normativa de ningún centro ni educativo, ni laboral, nide ningún tipo, puede tener un rango mayor que el derecho a la libertad depensamiento de un ciudadano libre. Y lo mismo diría si se le prohibiera ir con un crucifijo en el pecho, con una túnica naranja o con la camiseta del Barça, porponer solo algunos ejemplos.

Es también un acto de coacción porque se le da a elegir entre dos opciones: retirarse el pañuelo o ser aceptada en la clase. Retirarse el símbolo, para una adolescente, es un acto de cobardía, de traición a sí misma. Coaccionarla deesa forma es una vileza. Prefiero mil veces el compromiso consigo misma dela adolescente que la uniformadora pretensión de un grupo de educadores dispuestos a utilizar la coacción para imponer sus criterios incapaces de lograrsus objetivos educativos por métodos que reflejen mayor talento.Y puesto que no se ha coaccionado a nadie por llevar crucifijos en el pecho, nimedallas de la vírgen, ni se han eliminado los símbolos navideños...probablemente estemos también ante un ejercicio de xenofobia.

Dicho todo esto, añado: La espiritualidad es una realidad psicológica indiscutible presente en todas las culturas. La existencia de dios es más que discutible, es un acto de fe que no comparto. Las religiones me parecen formas encorsetadas de la espiritualidad y ninguna me gusta.Creo que las mujeres deben quitarse «todos los pañuelos de una vez». Pero...Lucharé siempre por el derecho de una joven a expresar libremente sus ideas,aunque no las comparta. Creo que el día que dejemos de hacer eso, volveremos a ser pasto de tiranos y dictadores.

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